*Nota de redacción: Teresa Icaza murió en noviembre del 2010. La crítica da referencia de su obra en este espacio Tragaluz que le rinde homenaje e invita a la revisión de su obra y a los motivos que la representan.

Teresa Icaza, 1997
TERESA ICAZA:
EL RECUERDO DE LO IRREAL*

Pintura Rituales
Rituales /óleo 44.5 x 38.5,1976
Pedro Luis Prados S.
En uno de esos rincones de la memoria, en el que se acumulan borrosas imágenes, palabras sin sentido y formas indefinidas, solemos descubrir un mundo de fantásticas referencias y de construcciones inefables, que sólo pueden ser expresadas por medio del arte. Teresa Icaza con la certidumbre de quien posee los códigos adecuados ha iniciado el rescate de esa memoria perdida para reponerla como contenido estético en la obra de arte.
No se trata de ese juego automático de superposiciones antojadizas, que recurre al absurdo como revelación de lo contingente, con el cual se imprime un destello de la imagen para obtener una sensación determinada; más bien es el esfuerzo por dar una comprensión a lo irreal como consecuencia de la elaboración de una idea. Lo irreal adquiere forma como resultado de la captación radiográfica de líneas y contornos de la realidad, descompuesta en sus elementos más simples.

Pintura lágrimas
Lágrimas /óleo 42x48, 1976
Es un ejercicio de interiorización que exige una rigurosidad metódica que haga posible discernir lo fantasioso de lo imaginativo, pero que al mismo tiempo se proyecte como composición y experiencia en la creación artística. Es un trabajo de remisiones y construcciones que se intercalan en un mismo proceso. De esta manera el recuerdo de lo irreal adquiere una presencia en la que nos es permitido pasearnos y ejercer la facultad de re-crear qué proporciona el arte.
Las construcciones que propone Teresa poseen esa plástica de las figuras suspendidas en el resquicio de la memoria y que, en algún momento, afloran cuajadas de luminosidad y de un flujo neumático que persiste fuera de toda unidad espacio-temporal. Es el cerrar los ojos y desdoblar la conciencia en involutivas remisiones hacia lo más escondido de nosotros mismos.

Pintura ya vendran las suaves lluvias
Ya vendrán las suaves lluvias /óleo42.5 x 33.5, 1973
Este inacabado esfuerzo por fijar ese movimiento en que se desplaza la irrealidad, es el resultado de la revisión crítica de las percepciones del mundo real. Se descartan aquellas falsas configuraciones visuales y táctiles para centrar la atención -intuición, en el sentido más estricto del concepto-, en los aspectos no conocidos y que constituyen esencialidad del objeto; fundamentalmente es la búsqueda del ser a partir de la forma.
Detalles, presencias, ilusiones, contornos o contrastes simplemente enunciados, son los rasgos de este ofrecimiento que nos hace Teresa en su obra. Ilusión, ¿y qué arte no lo es?, que se inicia en la retina; pero que se reconstruye como la memoria de un sueño en cada obra.
Ese vuelo de la imaginación al que Teresa invita y que nos transporta al interior luminoso de sus lienzos, es el esfuerzo, vivido como pasión, de quien ha elegido la creación como compromiso y como universalidad.
Abril, 1986.
* Palabras para la muestra Óleos de Teresa Icaza, en la Galería Mery de Bernal. Pedro Prados es profesor de estética en la Universidad de Panamá.
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