William Hogarth en la Galería Tate Britain de Londres

Matrimonio a la moda, Poco después de la boda, 1745.
Galería Nacional de Londres
Tomado de es.wikipwdia.org
La Tate Britain presenta una exposición sobre William Hogarth (Londres, 1697-1764), artista británico, grabador, ilustrador y pintor satírico, pionero de las historietas occidentales. Su obra varía desde el excelente retrato realista a una serie de pinturas al estilo de los cómics llamadas “costumbres morales modernas”.
Conocido sobre todo por su obra gráfica, que castiga los abusos y vicios de la sociedad de su tiempo, Hogarth se muestra como un creador polifacético.
Mucha de su obra, que llega a veces a ser despiadada, se burla de las costumbres y la política de su época. La aguda visión, mordacidad y espíritu crítico del moralista William Hogarth, lo convirtió en el gran maestro de la sátira social y política, en contacto directo con la literatura contemporánea de un Henry Fielding.
Provenía de una tradición moralizadora, la del protestantismo, representada en la pintura de género holandesa, y los vigorosos panfletos satíricos ingleses. Las Bellas Artes, en Inglaterra, tenían poca comedia antes de Hogarth. Sin embargo, sus grabados eran caros, y sólo en el siglo XIX se divulgaron para alcanzar un público más amplio. Ronald Paulson lo ve como auténtico y subversivo parodiador. Fue un deísta, un creyente en un Dios que creó el universo; pero sin que intervenga directamente en la vida de sus criaturas.

Escena de la Ópera del Mendigo VI, 1731.
Óleo sobre lienzo, 82 x 90 cm.
Tomado de la Tate Britain
Quintaesencia del artista inglés, insular hasta la xenofobia, enemigo de las corrientes artísticas venidas del otro lado del canal de La Mancha, Hogarth ha influido, no obstante, en numerosos artistas tanto británicos como continentales: desde Goya y Greuze hasta Hockney y los hermanos Chapman. Sus grabados satíricos son considerados a menudo como importantes precedentes de las historietas.
En virtud de la enorme popularidad de sus grabados satíricos y al fuerte elemento literario y teatral de su obra, muchas veces no se ha apreciado como se debía su originalidad como pintor.
La muestra presenta a Hogarth no sólo como un agudo observador de las vidas y costumbres de sus compatriotas sino también como un pintor de enorme espontaneidad y frescura.
En 1753 grabó y publicó el tratado sobre principios estéticos El análisis de la belleza. Aquí critica el academicismo de inspiración foránea y elogia “la línea de la belleza”, que para él es la serpentina, lo que lo emparienta con el barroco tardío e incluso con el rococó.

La vida de un libertino, placa 4, 1735.
Aguafuerte y grabado sobre papel, 318 x 387 mm.
Tomado de la Tate Britain
Según Nikolaus Pevsner: lo original de Hogarth es que sus figuras se comportan como las del rococó, aunque desempeñan roles que les asigna un creador que simpatiza con las tendencias racionalistas y morales del siglo XVIII.
Hogarth toma el pulso de la calle, metiéndose de lleno en el Londres de su tiempo, que aparece rebosante de caótica vitalidad. Fustigó lo mismo la excesiva afición del populacho a la ginebra, en la que ve el origen de más de un vicio, que el libertinaje de los aristócratas o la venalidad de los políticos. Mostró también cómo la crueldad hacia los animales que captaba en muchos de sus contemporáneos podía convertir en criminales a quienes la ejercían.
La muestra incluye dos centenares de obras que proceden de colecciones privadas y públicas, representativas de un artista fascinado por la variedad de la vida y cuya obra constituye una auténtica comedia humana.
Fuentes: EFE, Europa Press, Wikipedia.
|