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EL REINADO DE GAVITT
“Cierta mujer me dijo que yo era hombre de un solo pantalón, que no debería estar en la sociedad, que soy un extranjero… Las autoridades vinieron con pistolas y artillería a exigirme que mostrara mi cédula…”
Walter Ferguson
Fragmentos de One Pant Man
Rainer Tuñón Cantillo
Me encontré con Walter Ferguson en el aeropuerto de Managua. Antes de ser llamado para entrar al avión, revisaba algunos materiales y allí estaba… esperándome. En esas rutinas peregrinas, uno busca lo que nunca encontraría y muchas veces se encuentra que lo no se imagina que estaría buscando.
Han pasado ya algunos meses y Walter en Panamá se ha convertido en algo de culto para quienes degustan su honesta propuesta. Mi hermano, es calipso puro y duro, con una calidad de producción que nos merecemos y que realmente hace honor a un personaje que casi pasa al olvido en su Cahuita, Costa Rica.
Claro está, inmediatamente después de oír lo que Walter tenía que decir, recurrí a la dinastía de los lores, en donde Lord Cobra, Lord Panama y Lord Kontiki, también tenían que aportar lo suyo también.
Es más, sobre Lord Cobra, Ferguson destacaba en una entrevista que siempre quiso cantar con Wilfred Berry (Cobra, nuestro rey del calipso); sin embargo la oportunidad nunca se cristalizó.
En un artículo publicado por La Nación, Yasmín Ross publicaba que Walter “una noche pidió prestada una guitarra. -"Voy a tantearla para ver si está buena"- decía. Estaba cantando despacito, así sin mucho alboroto, cuando un compañero de trabajo lo retó a enfrentarse con Lord Cobra, muy famoso en Panamá”.
“Tenía una voz muy brillante, muy linda. No sé dónde consiguió ese nombre”, dijo Ferguson sobre Lord Cobra.
“A pesar de todo el pique creado en torno, el duelo nunca se dio. Cuando Ferguson estaba en Panamá, Lord Cobra andaba en Costa Rica y viceversa”, recalcaba Ross.
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WALTER Y CAHUITA
Walter nació 1919 en Guabito, Panamá, pero su familia se traslada a Costa Rica y crece en Jamaica Town, un barrio de Puerto Limón. Sus padres vivían en Cahuita, y con el tiempo logra encontrarse con ellos y reclamar ese espacio como suyo.
Manuel Monestel, cantautor y cofundador del movimiento de la Nueva Canción Costarricense, con Luis Enrique, Rubén Pagura, Bernal Monestel, Dionisio Cabal entre otros, es quien mejor ha podido describir el pensamiento y palabra de Walter.
“Con una niñez plena de música, estudiando órgano donde su tía en la ciudad de Limón o tocando una guitarra prestada en la pulpería del turco Tabash en Cahuita, el futuro de este compositor popular ya estaba escrito. Su paso por la música comienza con una dulzaina que le regaló su hermano y pasa por el clarinete que luego consiguió y aprendió a tocar solo. Más tarde, en su grupo llamado "Miserable", donde se tocaba música caribeña variada como guaracha, rumba y bolero y en el cual compartió experiencias con otros calypsonians como Ollé y Rají”, comenta en un artículo titulado ¿Quién es Walter Ferguson?
Asimismo, Ross en 1999 tuvo la oportunidad de meterse en la vida de Walter y compartió con los lectores ticos muchas anécdotas del llamado rey del calypso tico.
Sobre Ferguson, nos comentaba la periodista en su reportaje que “su padre, Melsha, cocinero en hoteles de lujo de la ciudad de Panamá, cambió las cacerolas por el machete y unos vástagos de banano que sembró en Cahuita, atraído por la concesión de tierras para abastecer a la United Fruit Company”.
“Su infancia transcurrió entre árboles de cacao, almendros e historias fantasiosas de piratas y barcos fantasmas que circundan la orilla de un mar pródigo en aventuras navieras. Ferguson desarrolló especial destreza en tirar la honda con la zurda y más de una vez su puntería infalible lo salvó de ser mordido por serpientes. -“La gente cree que tengo brujería porque nunca fallo”-. Tuvo una niñez envidiable donde cada juego era una invitación a explorar el escenario: remontando los cielos de Cahuita con barriletes fabricados por él mismo y balsas de madera para cabalgar las olas”.
De la leyenda de Walter, se ha dicho “durante la mayor parte de su vida se dedicó a interpretar su música sin salir casi nunca de su pueblo y valiéndose solamente de una guitarra”
“Tal fue la admiración que causó en los músicos del Valle Central la sencillez y el poder de su interpretación, que alentó una corriente de renovación del calypso limonense entre los músicos urbanos y, gracias a la influencia que ha tenido en otros músicos costarricenses, como Manuel Monestel y la banda Cantoamérica, que ha ayudado a mantener viva la esencia del Calypso en Costa Rica”, de acuerdo con una historia que recoge el portal wikipedia.org.
Ni modo, sigo en el aeropuerto y a pesar de que en realidad conseguí Dr. Bombodee, y otros pequeños desastres, su siguiente producción luego de Babylon, aquel sorprendente debut en disco compacto, la intriga por conocer mejor a este ilustre calypsonian, me hizo darle una revisada más exhaustiva a lo que se movía en la red.
Ancora, el suplemento cultural de La Nación de Costa Rica, dedicó algunas líneas al personaje. Cuenta que Ferguson es “todo un símbolo de Cahuita, considerada la cuna del Calypso costarricense”.
Sobre el disco Babylon, explican que esta producciónreúne desde sus piezas más clásicas (Monilia, Cabin in the water, Carnaval day, Calaloo), hasta sus composiciones más recientes como la que da título al CD, la cual retrata a las pandillas juveniles de Limón que llaman "Babylon" a los informantes de la policía.
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BABYLON, EL DISCO Y SU ODISEA
Ana María Parra, periodista de La Nación, escribía en el 2002 la “odisea” detrás del éxito de ese disco.
“Ferguson estaba plantado en que no saldría de Cahuita para meterse en un estudio de grabación, así que, si el calipsonian no va a la ciudad ¡la ciudad va al calipsonian! Por eso el equipo de producción se trasladó a esa zona caribeña donde hizo maromas, hasta con salchichas, para poder grabar a este documento ambulante que es Mr. Gavitt. Los profesionales improvisaron un estudio de grabación en una de las cabinas de la familia de Ferguson. Tuvieron que forrar con colchones la habitación y elevar la temperatura ambiente "hasta el ahogo" para poder aislar su voz y el sonido de su guitarra. También debieron silenciar a los perros y loras que habitan en el patio de la casa del calipsonian. A los canes los dejaron mudos regalándoles alargadas salchichas. Y es que es así, con todo aquel ruido, con la humedad alrededor, y tan solo con su voz y su guitarra, como Mr. Gavitt hace grabaciones caseras en casetes y las vende a los turistas”, explicaba Parra.
Yazmín Ross agrega que “el disco marca el antes y el después de la grabación casera, algo que a Ferguson no parece liberarlo de las complacencias. '¿Qué pasa si alguien me pide una canción que no está en el disco?' preguntó él, anticipándose a un problema que surgirá tarde o temprano”. Al final Babylon fue grabado en Cahuita el 11 y el 12 de junio de 2002.
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LAS LÍRICAS DE GAVITT
Manuel Monestel recuerda que algunas de las temáticas que frecuentan sus canciones “con humor algunas veces, con ironía otras y sin duda con gran sinceridad en todos los casos” tienen que ver con los retos al rey del Calypso; con el calypsonian abandonado por su otrora fiel compañera; con el músico sustituido por un aparato de alta fidelidad y un televisor; o con el escolar mal entendido por su maestra.
En el caso de Dr. Bombodee, su siguiente producción, se explica que este término no tiene traducción, aunque suene a voltereta. Decía Walter que esa palabra la escuchaba de niño y significaba que no se debía hacer tal cosa porque se causaría un desastre (You’re going roll in Bombodee).
Así, Walter es también el Dr. Bombodee, el médico de la aldea, curando a todos con la lírica y documentando los bochinches del barrio y las inquietudes de las calles. Guitarra en mano, expone esos pequeños desastres y nos lleva a la “Rumba de Cahuita”
Gavitt, como se le conoce a Walter Ferguson, es un personaje de mil historias. A través de su irónica y poderosa expresividad de calypsonian, pudimos conocer a Anancy, Tacuma, Bato, Kiaky Brown y por supuesto al Doctor Bombodee, protagonista del disco que comparto con mi madre cada vez que nos encontramos para buscar la raíz.
CARNAVAL
(WALTER FERGUSON)
EVERYBODY RUNNING TO THE CARNAVAL, I SAY
EVERYBODY RUNNING TO THE STREET ON CARNAVAL DAY
OLD AND THE YOUNG, THE GREAT AND THE SMALL
EVERYBODY RUNNING TO THE CARNAVAL
EVERYBODY RUNNING TO THE CARNAVAL, I SAY
ONE SHIRT WILLIE AND HER MOTHER-IN-LAW MAYMAY
SEE THEM PUSHING THROUGH THE CROWD ON CARNAVAL DAY
NOTHING TO EAT AND NOTHING TO WEAR
BUT THE CARNAVAL, THEY ARE BOUND TO BE THERE
EVERYBODY RUNNING TO THE CARNAVAL, I SAY
TWIST-EYED MARY ANNE
SHE WAS IN LOVE WITH A POLICEMAN
SHE MADE ME TO UNDERSTAND
SHE WANTED TO TAKE THE CALIPSONIAN
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