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LA IZQUIERDA SE IMPONE EN NICARAGUA
La cuarta es la vencida. Al menos para el ex gobernador sandinista Daniel Ortega, quien retornará al poder en Nicaragua tras perder 3 elecciones consecutivas. Con el 62% de los votos escrutados, el izquierdista se impone a la derecha tras las elecciones del domingo.
Con más de la mitad de las mesas escrutadas en la mañana de hoy, Ortega conseguía cerca del 40% de los votos. Y así situaba a su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en primer lugar. Detrás se posicionaba la conservadora Alianza Liberal Nicaragüense de Eduardo Montealgre, que hasta entonces lograba el 30% del apoyo popular en unas elecciones muy concurridas. En tercer lugar, con casi el 25% de los votos, se colocaba José Rizo, del también conservador Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
3,6 millones de nicaragüenses estaban llamados a votar desde las 7 de la mañana del domingo en unos comicios rodeados
de preocupaciones por la legitimidad del resultado. La mirada de reconocidos políticos veló por la trasparencia. Entre otras, la de los ex presidentes Alejandro Toledo, de Perú, Nicolás Barletta, de Panamá, Raúl Alfonsín, de Argentina, y Jimmy Carter, de Estados Unidos. El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, aseguró que las elecciones se "ajustaron a derecho". Las calificó de "masivas" y "muy competitivas", y reiteró que "han sido muy ajustadas a la ley". Es decir, que constituyeron un "un proceso legítimo".
En caso de que la tendencia no varíe hasta el final, Ortega se habrá salvado de tener que acudir a una segunda vuelta. Eso ocurriría si, incluso ganando, no alcanzara más del 35% de las papeletas con un margen del 5% sobre los otros candidatos. Ésta es la cuarta elección consecutiva en la que Ortega participa. En las tres anteriores perdió.
El sexagenario izquierdista se impuso ya en las encuestas preelectorales ante la derecha nicaragüense, debilitada por sus divisiones. Éstas facilitaron sin duda los buenos resultados —al menos hasta el momento— obtenidos por Ortega. Fraccionamientos que fueron fomentados durante los últimos 16 años en que gobernaron por numerosos escándalos de corrupción.
De seguir así el recuento, los conservadores que han gobernado hasta ahora deberán ceder el poder a la izquierda, tras una larga gestión en la que no han cumplido sus promesas de rebatir la pobreza. Nicaragua es el país más desfavorecido de Latinoamérica, después de Haití. Un 80% de la población sobrevive con menos de dos dólares diarios y el desempleo llega al 24%, según algunas estimaciones.
Si Ortega gana con este resultado, las alianzas electorales serán clave. En ese caso, la derecha podría lograr el control del parlamento si Montealgre y Rizo unen sus fuerzas, ahora alejadas. Ello representaría un difícil escollo para Ortega, quien se encuentra también distanciado del otro candidato de izquierda, Edmundo Jarquín, quien representa al escindido Movimiento de Renovación Sandinista (MRS).
Ortega ocupa un lugar en la historia Nicaragüense y de las izquierdas de los 70. El sandinista asumió el poder aupado por la guerrilla que derrocó al dictador Alejandro Somoza en el 79. Su bagaje incluye una guerra civil que causó 30 mil muertos. Un oscuro recuerdo que se suma al de la crisis económica desatada durante su gobierno. Pero matizado por otros logros políticos. Entre ellos, mejorar los servicios de salud y educación.
De hacerse cargo de las riendas del país, será en el marco de una izquierda remozada, que abandonó el traje militar y cuyas promesas de bienestar ya no están empapadas de la retórica marxista que las caracterizaba. Al contrario, se insertan en lo que se ha llamado la "nueva izquierda", la cual respeta —aunque sea a regañadientes— las reglas del juego del mercado. De hecho, Ortega ha prometido respetar el capital privado y animar la inversión extrajera.
Con todo, la victoria de la izquierda nicaragüense no ha gustado a Estados Unidos. El gobierno del presidente George Bush ha apoyado a la derecha y había advertido antes del proceso que la llegada de Ortega al poder condicionaría las relaciones entre ambos países.
Edición de Yahoo noticias
7 de noviembre de 2006.
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