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¿SERÁ VERDAD? “CON EU, NUEVA RELACIÓN PERO SIN CEDER EN NADA”: CALDERÓN
Sergio Javier Jiménez y José Carreño
Tomado de El Universal de México
Viernes 10 de noviembre de 2006
Washington, EU: El presidente electo Felipe Calderón Hinojosa anunció que a partir del encuentro con George Bush, mandatario de Estados Unidos, se comenzará una nueva relación bilateral entre ambas naciones.
Calderón sostuvo una reunión privada de 45 minutos con Bush y después de emitir un mensaje conjunto el próximo mandatario mexicano dijo en conferencia que en esta nueva relación él no será, "ni pretendo ser ni (Carlos) Salinas, ni (Ernesto) Zedillo, ni (Vicente) Fox".
En este segundo y último día de gira por este país, precisó que el tema migratorio no será el eje central de la relación entre ambos países, aunque advirtió que no quitará "el dedo del renglón".
Esta nueva relación, precisó, "no implica ceder o claudicar en nada".
Por separado, Bush reiteró su interés en una reforma integral de migración y en trabajar "de cerca" con el nuevo gobierno mexicano al recibir en la Oficina Oval a Calderón.
"Puse muy en claro al presidente electo que México es una prioridad para esta administración", dijo Bush, al precisar además que "hablamos de intereses mutuos, de combatir las drogas, y por supuesto de migración".
De acuerdo con fuentes estadounidenses, el énfasis puesto por Calderón en temas de seguridad y en particular la lucha contra el narcotráfico y crimen organizado causó una buena impresión entre sus interlocutores.
Mientras tanto, diez personas se manifestaban frente a la Casa Blanca para protestar por la "represión" en Oaxaca y cuestionar la legitimidad de Calderón.
La presencia de los manifestantes, vigilada de cerca por tres gendarmes a caballo y media docena de agentes del Servicio Secreto Uniformado, sólo provocó un poco de curiosidad entre transeúntes y una docena de periodistas que se encontraban en la calle a la espera de la entrevista Bush-Calderón.
Al concluir la reunión, el presidente de Estados Unidos anunció que trabajará de manera muy cercana con el próximo mandatario mexicano.
De un ánimo afable e incluso hasta bromista el presidente Bush dijo que coincidió con Calderón en que la preocupación por el tema migratorio.
Reunidos en el Salón Oval en donde conversaron, Calderón y Bush indicaron que en la plática privada abordaron temas de interés mutuo como la lucha contra el narcotráfico y la migración.
Además Bush felicitó a Calderón por su triunfo, le dio la bienvenida a su país y le expresó sus mejores deseos para lo que llamó "ese gran día" que será la toma de posesión -el 1 de diciembre- de Calderón como primer mandatario.
Al término de este breve mensaje, Bush se despidió en español de los medios de comunicación y le expresó su afecto a Calderón con unas pequeñas palmadas que le dio en la espalda.
Minutos después el presidente electo de México ofreció una rueda de prensa en la que se le planteó que sus propuestas no son distintas a las de anteriores mandatarios, por lo que dijo:
"No soy, ni pretendo ser Salinas, Zedillo, ni Fox, yo sé que tendré que enfrentar como presidente mis propias circunstancias y desafíos que me ha tocado enfrentar (..) y estoy convencido de que estableceremos una relación constructiva".
El próximo mandatario reconoció que en la relación de los dos países "hay temas sensibles", pero dijo que en el encuentro con Bush le gustó que no hubiese "una insinuación o una expresión que comprometiera o pusiera en una difícil circunstancia a mi gobierno, hablamos con honestidad".
Al hablar del tema migratorio, Calderón expresó que es deseable que a raíz de los resultados electorales en este país -donde los republicanos perdieron la mayoría en el Congreso-, se abra la posibilidad de un acuerdo migratorio.
"A mí no me gustaría que el gobierno de Estados Unidos interviniera y marcara ritmos y agenda dentro de mi propio gobierno, del Congreso mexicano, yo no veo por qué habría yo de suponer que puedo marcar una agenda u otro derrotero en el Congreso de Estados Unidos".
Dijo que en la reunión privada con George Bush le expresó la inconformidad de los mexicanos por la construcción del muro fronterizo, y le dijo que era una medida equivocada y en respuesta, según contó, el presidente estadounidense le dijo que el tema de seguridad es prioritario y la construcción del muro era un primer paso para lograr un acuerdo en el rubro de migración.
Bush indicó que las palabras que le dijo al próximo mandatario mexicano sobre una reforma migratoria amplia "es algo en lo que creo profundamente".
Previamente el presidente electo se había reunido para desayunar con la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. De acuerdo con el Departamento de Estado, "hablaron ampliamente acerca de la relación" bilateral y en particular, según el portavoz Sean McCormack, Calderón "habló de su positiva visión para las relaciones Estados Unidos-México y sus varios aspectos, de inmigración a la lucha contra el crimen organizado".
Calderón regresó por la noche a la ciudad de México.
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