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“Romance al amanecer”
Olga Sinclair
NUNCA FUE TAN MÍ0 EL MUNDO...
Nunca fue tan mío el mundo
como ahora que te quiero,
ni fue tan duro el acero
ni el corazón tan profundo,
porque ahora cuando hundo
en la tierra mis amores,
me alimentan los dolores
de los muertos en la guerra,
que amándote, amo la tierra
y a todos sus pobladores.
ADIÓS, AMOR, ME DESPIDO...
Adiós, amor, me despido
de ti, de mí, de los dos.
A los tres un mismo adiós
en tres muertes dividido.
Con los dedos cuento y mido
lo que no tenía medida,
y con el alma podrida
recuerdo nuestro amor tierno.
¡Chucha, qué poco lo eterno!
¡Mierda, qué larga la vida!
RESPIRAN TODOS LOS SERES
Respiran todos los seres
en el aire que respiras,
miran todo lo que miras
y son todo lo que eres.
Hombres, niños y mujeres
y hasta el muerto más profundo
tienen vida, amor y mundo
en tu cuerpo, en tu regazo,
que cuando beso y abrazo
con la tierra me confundo.
(Ars amandi)
José de Jesús Martínez
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