|
NUEVO ÉXITO DE LA FERIA DEL LIBRO

Ningún cambio tecnológico ha logrado afectar la valoración que a lo largo de siglos mantiene nuestra cultura sobre los libros. En ellos se condensa la verdad y la belleza; en sus páginas se pueden encontrar representaciones de la naturaleza y de las pasiones humanas, así como de otros mundos posibles. El libro en manos del lector es capaz de darles una nueva luz a los fenómenos más triviales. Y el magnetismo que tiene este objeto quedó evidenciado en la última edición de la Feria del Libro de Buenos Aires.
Como se viene registrando desde hace más de tres décadas, cada edición de la Feria del Libro concentra a una multitud de interesados en la lectura y en el encuentro con escritores. En esta oportunidad se estima que el número de visitantes llegó al millón doscientos mil. Las numerosas presentaciones y los diálogos entre escritores y el público convirtieron al predio ferial en un espacio público abierto a las ideas y la discusión.
También han crecido las ventas de libros, tanto en cantidad de ejemplares como en volumen económico. No debe olvidarse que el libro tiene también una dimensión industrial, sin la cual no sería posible encontrar en el mercado a una producción impresa masiva y plural. En este sentido, el libro de edición argentina está reconstruyendo su posición en el ámbito de habla hispana después del gran protagonismo que tuvo hasta los años sesenta.
De esta manera, se vivió una fiesta en la Feria. Pero es de esperar que el mundo de los libros no quede cerrado hasta la próxima Feria, para lo cual es importante que se estimule el hábito de leer en la escuela y en el hogar.
La Feria del Libro volvió a ser un multitudinario espacio de presentación de ideas y de discusiones. Para que el libro no se cierre hasta el año que viene hay que promover la lectura en la escuela y el hogar.
Editorial de El Clarín de Buenos Aires del 10 de mayo de 2006. |