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Vísperas de la agonía
Fragancia de jardines y eucaristía de huertos
encienden un aromado retablo nazareno.
Vertida sobre mares, valles, montes y cielos,
la copa de la angustia reflejará el sendero
de cirios y rosales en muda caravana.
De la húmeda mejilla florecerán jazmines;
y, la cizaña aviesa, ya huérfana de savia,
levantará su hueste de endriagos anfibias. |