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Ego sum lux
Te conoce la savia cuya lágrima evoca
tu desnuda pupila de neón canicular.
Igualmente la ola, la semilla, la rosa
reconocen tu anuncio: VIDA, LUZ y VERDAD.
Pero, nada de mitos empolvados de sombra
con espectros azules y leproso rubor.
Milagros y auroras publicitarias sobran
cuando, identificado, resultas ser el Sol. |