Columnas

 

- Sortilegios:

de Félix Armando Quirós Tejeira

No los cumplas feliz

 

-El dedo en el ojo:

de Cáncer Ortega

Sobre la marcha

 

- Libertaria:

de Emma Gómez

La cultura de la descalificación

 

Foto a la gente de enfrente:

de José Carr

En ruta

 

 

Artículo de opinión

 

Invasión y nueve de enero

de Julio Yao

 

 

Reseñas de libros

 

El libro de la invasión

de Fernando Martínez y Pedro Rivera

 

El otro lado del sueño

de Pedro Prados

 

Presentación del libro

El libro de la invasión

Ardor en la memoria

de Manuel Orestes Nieto

  

 

   

FOTO A LA GENTE DE ENFRENTE

 

En ruta

 

Por José  Carr

 

 Con más de un año de tardanza, desde que decidimos que Tragaluz Panamá llegara a las manos de los lectores, hemos logrado cumplir. Ahora te corresponde a ti que la tienes ante tus ojos enriquecerla, hacerla tuya, discutir sus contenidos y darle vida o muerte a sus propuestas.

 

No ha sido fácil; porque no lo es impulsar algún proyecto generoso de carácter cultural en nuestra patria. Eso es así porque el país desarraigado es uno de los “éxitos” de las clases que han sido las dirigentes del país y algunos de sus administradores.

 

La burguesía panameña siempre ha sido inculta y miope. Desconocedora de la historia nacional y de sus resortes internos, ha vivido convencida de que nuestro pueblo puede vivir sin memoria, sin valores nacidos de sus mejores esfuerzos y de sus más altas realizaciones, sin lealtades ni compromisos permanentes, sin identidades y amores firmes, sin propuestas propias e independientes de las nacidas o recomendadas en las oficinas y las agencias del imperio del norte.

 

Esas lecciones perversas de sometimiento al más fuerte y poderoso en lo económico y lo político; ese consciente y destructivo afán de predicar como correcto el colocarnos del lado del que se vive mejor y despreciar el lado en donde están los deberes, ha convertido en virtudes actitudes como la comodidad, el oportunismo, la deslealtad, el estar del lado de los ganadores siempre (aunque la victoria del ganador del momento sea la derrota de las mayorías, incluido el arrimado de última hora), la falta de solidaridad con los débiles, y ha hecho de la traición un oficio más.     

 

Por otro lado, o junto a todas esas lacras morales e intelectuales, la importación de ideas, proyectos e instituciones, la copia y transplante mecánico e irresponsable de lo ajeno -renunciando al saludable ejercicio del examen de lo que somos y de la crítica de lo que se propone- han venido a juntarse para hacer causa común con las lecciones malsanas del pasado y el presente, y eso es lo que explica, en gran parte, que haya panameños y panameñas con el cuerpo en su país y el alma en el extranjero.

 

No  compartimos esa visión equivocada del país que hemos heredado y que pretende condicionar al que debemos construir, porque ella ha sido y es la responsable del atraso material y de la miseria espiritual de los panameños.

 

Tragaluz Panamá vino a darle la batalla a esas actitudes y a las ideas que las respaldan. Va a hacerlo desde el campo de las propuestas constructivas, la divulgación de lo que hemos hecho como nación y desde el talento de nuestras grandes individualidades. Tragaluz es una herramienta para dar la necesaria batalla de ideas que nos lleven a encontrar las rutas de nuestras mejores definiciones como individuos y como nación.

 

Tragaluz Panamá viene a nombrar lo que ya reclama ser nombrado, a identificar lo que nos daña, a levantar lo que debe ser levantado y a enderezar lo torcido. Como aquel Caballero de la triste figura, hemos hecho de las ideas nuestra adarga, de nuestro amor por este país nuestro escudo y esta revista, esta herramienta, es nuestra cabalgadura.

 

Salimos hoy por los caminos de Panamá (que, sin duda, conducen al mundo) para decir nuestras verdades a tiempo y con valor. Se nos hace tarde. Empecemos.      

 

   

 


                                  

Literatura - Plástica - Cine y TV - Música y Artes Escénicas - Memorabilia - Nuestra América - La otra España - Reseña y Opinión - Actualidad

 

 

TRAGALUZ PANAMÁ es el esfuerzo de un Equipo Responsable, coordinado por JOSÉ CARR M.


TRAGALUZ PANAMÁ aspira a informar, formar y ¿por qué no? a constituirse en un instrumento del cambio

desde la educación, la comunicación y el campo de la cultura.    


TRAGALUZ PANAMÁ es una apuesta por el futuro, desde el presente que ya están cambiando nuestros pueblos, y una mirada crítica de rescate y valoración de nuestro pasado.


TRAGALUZ PANAMÁ es una abierta adhesión de amor a nuestros valores como comunidades nacionales y

un acto de fe en la permanencia de nuestros pueblos.

 

 

Copyright, 2006, Agustín Gonçalves